¿Cómo actúa Biodanza?

La metodología empleada en Biodanza es la vivencia, y vivenciar es el mecanismo de acción. Cada integrante al ser receptivo a la música, a los ejercicios cenestésico-vivenciales y a la interacción grupal, activa de manera simultánea los distintos niveles que nos conforman: el fisiológico, el psicológico, el emocional...
El organismo podría definirse como un holograma viviente en el que la totalidad de la información para la vida está en cada célula. Éstas se agrupan en tejidos, órganos y sistemas, y conforman a la persona como una totalidad en la que sistema nervioso, endocrino e inmunológico están interconectados. Al vivenciar se inducen fenómenos de autorregulación para mantener al organismo y a todos sus sistemas en estado de equilibrio dinámico.
EFECTOS DE LA BIODANZA EN EL ORGANISMO:
1. A NIVEL NEUROFISIOLÓGICO
Produce estimulación y regulación del Sistema Límbico, eje de activación emocional que interconecta la corteza cerebral, el sistema endocrino y el inmunológico. También modula la función inhibidora de la corteza cerebral sobre dicha región, permitiendo la regulación orgánica y la expansión de los instintos indispensables en la conservación de la vida y la salud.
En el interior de la célula se dan procesos metabólicos de renovación y reparación endocelular, modificando las interacciones celulares de naturaleza química, eléctrica, magnética e inmunológica.
Esta interacción y regulación tienden a recuperar el equilibrio interno y la constancia estructural y funcional del organismo, contribuyendo a la conservación y mejora de la salud.
2. A NIVEL PSICOLÓGICO
Una de las características que más me llamó la atención de la Biodanza, y que fue decisiva para formarme, fue que se centra en la parte sana de la persona. Acostumbrada en la universidad a largas listas de enfermedades y patologías, esto me ofreció una nueva perspectiva a la hora de afrontar los diferentes procesos vitales que vivimos las personas. Las sesiones regulares de Biodanza ayudan a conservar y mejorar la salud, de tal manera que podría considerarse una técnica preventiva. Al ampliar la percepción de si mismo y del entorno, se abren nuevas formas de comunicación y vinculación afectiva, que permiten vivir el presente de un modo sensible y enriquecedor.
Biodanza también constituye un valioso instrumento para estimular el proceso que nos lleva de la enfermedad a la salud. En muchos casos, tras el diagnóstico de enfermedades de complejidad y pronóstico reservado, que puedan dejar secuelas o que sean crónicas, surgen reacciones emocionales diversas.Inicialmente negación, rechazo, enfado.... En estos casos la Biodanza puede ser de ayuda a la hora de operar de manera complementaria al tratamiento específico de la enfermedad para promover una actitud distinta ante la misma. Progresivamente hay un reconocimiento y aceptación de la situación con un protagonismo activo de la persona, asumiendo su papel en el tratamiento y descubriendo capacidades de salud latentes más allá de la enfermedad.
Finalmente las posibilidades de sanación se multiplican, gracias en gran medida a cambios existenciales, el autocuidado y un nuevo estilo de vida.
(Gracias a A.M.Alberti y G. Retamosa por sus aportaciones)
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